Wadephul afirma que un cambio de régimen controlado en Irán no es "realista"

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Berlín, 17 mar (EFE).- El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, afirmó este martes que un cambio de régimen en Irán no es una perspectiva realista y aseguró que EE. UU. e Israel no persiguen este objetivo con su intervención, sino solo metas militares.

"Realizar un cambio de régimen controlado es una idea hipotética que no es realista. No hemos visto en el pasado ningún ejemplo que haya funcionado", dijo en Berlín en el foro de debate 'Europe 2026', en el que participó junto con su homólogo francés, Jean-Noël Barrot.

Wadephul subrayó la necesidad de aprender la lección de las intevenciones en Irak y en Libia y advirtió de que un "caos" en Irán no haría sino perjudicar a toda la región.

El ministro aseguró que tanto el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, como el jefe de la diplomacia israelí, Gideon Saar, han asegurado muy claramente que la ofensiva contra Teherán tiene objetivos estrictamente militares, como el de destruir los programas nuclear y de misiles e impedir que Irán sea una amenaza para Israel y para Europa.

"Ése es el propósito de lo que hacen ahora", remachó.

Pese a esto, Wadephul resaltó que en el conflicto no es posible una salida militar y que "en algún momento", una vez que Washington y Tel Aviv hayan alcanzado los objetivos que se han marcado, hay que entablar conversaciones con Teherán.

Estas negociaciones posiblemente tengan que enfocarse a la "contención" de Irán, si sigue siendo una amenaza para sus vecinos, pero también a encontrar una forma de integrar a los países del Golfo en una "nueva arquitectura de seguridad en la región", dijo el ministro, que adujo la situación actual en el estrecho de Ormuz.

En este contexto, el papel de Europa ha de ser el de "catalizador" de estas conversaciones, aseguró.

Por su parte, Barrot se hizo eco de las palabras del presidente francés, Emmanuel Macron, sobre la posibilidad de una misión en el estratégico estrecho marítimo para permitir la libre circulación de barcos una vez que la situación se haya tranquilizado.

"Tenemos en mente una misión internacional con socios dispuestos a contribuir una vez vuelva la calma a la zona", afirmó, pero matizó que no sería ahora mismo sino una vez que se haya desescalado el conflicto con los principales actores.

Barrot señaló que la prioridad europea es ocuparse, en primer lugar, de su gente en la región, así como la protección de amigos y aliados atacados.

"Es el mensaje que queremos dar. Ofrecemos confort y apoyo en tiempos difíciles. No dejamos que nos arrastren a guerras que no hemos elegido", remachó y abogó por reducir la dependencia de las energías fósiles para que Europa no se vea presionada a implicarse en conflictos de este tipo.

En línea con Wadephul, advirtió del riesgo de que una intervención militar provoque "fragmentación", así como "inestabilidad, oleadas de migración y resurgencia del terrorismo", algo que es preciso evitar a toda costa con un "plan para el día de después".

Éste debe aportar estabilidad, seguridad y algún tipo de integración regional, al tiempo que debe dar respuesta a la "sangrienta represión" que ha ejercito el Gobierno iraní contra su propia gente, argumentó, aunque según dijo hacen falta más debates hasta que semejante plan se pueda presentar públicamente.