En una comparecencia en la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, la jefa del supervisor bancario aseguró que las entidades europeas afrontan este aumento de la incertidumbre geopolítica con "sólidos niveles de capitalización" y sin señales importantes de un deterioro de la calidad de los activos.
Pero advirtió de que hay "bolsas de vulnerabilidad" en sectores como el inmobiliario comercial o el de préstamo a pymes y subrayó que "los bancos tienen que monitorizar sus exposiciones a sectores y prestatarios vulnerables a riesgos externos".
"El conflicto en Oriente Medio es un claro ejemplo que añade incertidumbre a las perspectivas económicas y podría tener un impacto negativo sobre la cualidad del crédito que se muestre más adelante. Esto tiene que ser monitorizado muy cuidadosamente", dijo Buch.
En este sentido, señaló que los bancos europeos no tiene problemas para cumplir con los requisitos de capital derivados de aplicar las normas internacionales de Basilea III y llamó a mantener su cumplimiento como una prioridad.
"Unos bancos adecuadamente capitalizados y más resilientes pueden responder mejor a unos riesgos en evolución", dijo la jefa del supervisor, quien subrayó que esto les pone en una mejor posición para asumir riesgos y mantener el flujo de crédito a la economía en momentos de estrés.
Buch recordó que los riesgos han aumentado puesto que las tensiones comerciales y la incertidumbre macroeconómica puede trasladarse al sector bancario, al tiempo que un crecimiento más débil y el aumento de la incertidumbre podrían reducir la demanda de crédito, aumentar las pérdidas crediticias y poner el capital bancario bajo presión.
