También se han verificado otros dos ataques en Israel, añadió en rueda de prensa el director general del organismo, quien subrayó que "los ataques contra la atención sanitaria constituyen una violación del derecho internacional".
Tedros recalcó que el conflicto está teniendo un grave impacto en la salud de toda la región, donde se ha notificado la muerte de más de 1.400 civiles en Irán, 900 en Líbano y 20 en Israel.
Recordó que el amplio número de desplazados (al menos 3,2 millones en Irán y un millón en Líbano) también constituye una grave preocupación sanitaria, ya que muchos de los que han dejado sus casas por el conflicto "viven en refugios superpoblados, lo que puede aumentar rápidamente los riesgos para la salud".
Destacó, además, que su organización ha destinado una partida de dos millones de dólares de su fondo de emergencias para apoyar la respuesta en Líbano, Irán y Siria.
"Estamos haciendo todo lo posible para salvar vidas y evitar el sufrimiento, pero, como siempre, la mejor medicina es la paz", afirmó Tedros.
