Teherán no ha movido su uranio enriquecido durante los ataques, según el OIEA

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Washington, 18 mar (EFE).- El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, dijo este miércoles que el uranio enriquecido al 60 % por Irán "no se ha movido" desde que empezó la guerra hace más de dos semanas y que esas reservas siguen almacenadas principalmente bajo tierra en el complejo de Isfahán.

"Nuestra impresión, y creo que la comparten otros observadores, es que no se ha movido", insistió Grossi en una rueda de prensa en Washington, a donde ha viajado para reunirse con funcionarios estadounidenses para tratar la guerra en Irán, pero también la situación en Ucrania, o para hablar de fusión nuclear con el secretario de Energía, Chris Wright.

Grossi apuntó que ese uranio altamente enriquecido, el cual está aún por debajo del grado de uso armamentístico, se encuentra principalmente en Isfahán, aunque también existe una pequeña cantidad almacenada en Natanz.

Las instalaciones nucleares iraníes de Isfahán, Natanz y Fordó fueron bombardeadas por Israel y EE.UU. en la llamada guerra de los doce días en junio del año pasado, pocos días después de que el OIEA tuviera acceso y verificara esas reservas de uranio de Teherán.

"Es obligatorio rendir cuentas de este material; es responsabilidad del OIEA", explicó Grossi, que insistió en que ese uranio "tiene connotaciones de proliferación" y, por lo tanto, la agencia nuclear de la ONU debe poder "acceder a él para que no haya ningún desvío (en su uso)".

En cuanto a la nueva instalación para enriquecer uranio en Isfahan, cuya existencia Teherán notificó en junio antes de la guerra de los doce días, el diplomático argentino señaló que, dada la falta de acceso del OIEA a instalaciones iraníes desde entonces, el organismo sigue sin tener datos concretos sobre qué alberga exactamente ese espacio subterráneo.

Desde que empezó la guerra contra Irán el pasado 28 de febrero, diversas figuras en Washington han asegurado, de manera confusa y contradictoria, que Teherán estaba a pocas semanas de, o bien enriquecer uranio a nivel armamentístico o bien de desarrollar una bomba atómica.

El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Araqchí, ha confirmado que Irán tiene unos 440 kilos de material nuclear enriquecido y están "bajo las ruinas" de instalaciones atacadas desde el pasado junio, y que el compromiso de Teherán con Washington en las negociaciones previas a la guerra era diluir ese material.

Grossi puntualizó hoy que desde 2019 el OIEA comenzó a recibir denegaciones de acceso por parte de la república islámica y a detectar indicios "muy preocupantes" sobre el programa nuclear iraní, aunque no necesariamente indicando o confirmando que se estuviera trabajando para desarrollar una bomba, un objetivo que al organismo internacional le consta que Teherán abandonó en torno a 2009.

Grossi también se mostró de acuerdo en que la actual problemática de los desarrollos nucleares iraníes no puede solucionarse militarmente "porque este programa es muy extenso".

"Es un programa que se ha ido construyendo a lo largo de los años, de décadas de esfuerzo. Y está distribuido en numerosos lugares, instalaciones, universidades y laboratorios. Irán es un país muy grande con una base científica, tecnológica e industrial bastante sofisticada", recordó el director general del OIEA.