Un portavoz del ministerio, Eike Hosemann, afirmó en una rueda de prensa ordinaria este viernes en Berlín que se toman muy en serio la protección contra la "violencia digital", que, según resaltó, afecta sobre todo a mujeres, mientras que los perpetradores suelen ser hombres.
"El derecho penal va a la zaga de los avances tecnológicos. Las víctimas de los 'deepfakes' no están desprotegidas, pero el código penal no está actualizado", explicó.
El objetivo de la enmienda es castigar explícitamente la creación y distribución de estos vídeos, que ahora no está necesariamente penada, señaló, aunque en la actualidad es posible condenar a un perpetrador si se demuestra que violó el derecho a la propia imagen.
Además, según Hosemann, la reforma también plantea cambios en el ámbito civil, para que las afectadas puedan hacer valer sus derechos con más facilidad, en un contexto en el que a menudo es complicado determinar al culpable.
Además, se pretende simplificar el bloqueo de cuentas en redes sociales que difundan este tipo de contenidos, especialmente si se trata de usuarios con un gran número de seguidores y una amplia capacidad de difusión.
La noticia llega en un momento en el que los 'deepfakes' son el tema de actualidad en Alemania, tras trascender que la presentadora y actriz Collien Fernandes denunció a su exmarido Christian Ulmen, un profesional del mismo ámbito, por supuestamente crear perfiles falsos de su esposa y difundir en ellos contenidos pornográficos ultrafalsos.
Fernandes interpuso la denuncia el año pasado en Mallorca, donde residía la pareja, según ha trascendido, y ha afirmado públicamente que ha sido víctima de una "violación virtual".
De acuerdo con la moderadora, su expareja -que no se ha pronunciado todavía públicamente sobre la acusación- le confesó que durante años había creado cuentas falsas desde las que había contactado con cientos de hombres haciéndose pasar por Fernandes y les había enviado contenidos pornográficos falsificados y generados en parte con inteligencia artificial (IA).
Estos aparecieron también en múltiples plataformas, donde reunieron cientos de miles de visualizaciones, pese a los esfuerzos de Fernandes por hacerlos desaparecer.
En una entrevista con 'Der Spiegel', la actriz explicó que decidió presentar en España la denuncia -que incluye también acusaciones de malos tratos y amenazas- porque las leyes son más estrictas y favorecen más a la víctima, además de que existen fiscalías y tribunales especializados en violencia contra la mujer.
