Campaña electoral de Eslovenia termina con escándalo de supuesta corrupción e injerencia

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Zagreb, 20 mar (EFE).- La campaña para las elecciones legislativas de Eslovenia este domingo, que auguran una ajustada carrera entre el primer ministro liberal, Robert Golob, y el opositor derechista Janez Jansa, terminó este viernes en medio de un gran escándalo de supuesta corrupción e injerencia extranjera.

La agencia de inteligencia de Eslovenia (Sova) aseguró este viernes, la víspera de la llamada 'jornada de silencio', tener pruebas de una reunión en diciembre pasado entre Jansa y directivos de la empresa israelí de espionaje Black Cube, y calificó estas actividades de "injerencia extranjera" en los comicios.

El Gobierno progresista de Golob había pedido ayer, jueves, a la Unión Europea (UE) que investigase las supuestas interferencias en las elecciones, que describió como "el mayor escándalo en la historia del país", independiente desde 1991.

Black Cube, fundada por antiguos agentes de la inteligencia israelí, está bajo sospecha de haber producido y publicado, por encargo de Jansa, grabaciones de personas cercanas a Golob, con las que se pretende probar una supuesta red de influencias, clientelismo y corrupción entre responsables de la izquierda eslovena.

Dos nuevas encuestas de intención de voto publicadas este viernes señalan que el gobernante partido liberal GS de Golob y el opositor SDS de Jansa están prácticamente empatados en escaños.

Un sondeo asegura que el SDS podría reunir junto a otros socios conservadores un total de 43 escaños, es decir, menos de los 46 necesarios para formar gobierno, mientras que el GS sumaría con sus allegados 40 de los 90 escaños.

Otra encuesta señala que el partido del primer ministro podría llegar a formar una coalición de centro-izquierda con 45 escaños y el bloque conservador de Jansa solo 39.

Las minorías italiana y húngara, cada una con un parlamentario, tradicionalmente se unen al ganador de las elecciones, de forma que el único partido pequeño que también pasaría el umbral del 4 % según esta encuesta, el antisistema 'Resni.ca', podría decidir al ganador.

Por su programa soberanista y populista, 'Resni.ca' se asemeja más a SDS, pero su líder, un activista antivacunas, aseguró en la campaña que nunca sería socio de Jansa por la forma en la que éste, siendo primer ministro, manejó la pandemia de la covid-19.

En su recta final la campaña eslovena adquirió características de un 'thriller' de espionaje político que empezó hace dos semanas cuando aparecieron en redes sociales grabaciones comprometedoras de distintas personalidades cercanas al gobierno.

Las filtraciones dosificadas atrajeron enorme interés y provocaron hasta histeria, de forma que en dos carteles del GS aparecieron cadáveres de perros previamente torturados, mientras las personas expuestas en las grabaciones se defendían diciendo que fueron engañadas y manipuladas.

El lunes pasado varios periodistas y expertos independientes presentaron pruebas, confirmadas por la inteligencia eslovena, de que las grabaciones fueron fabricadas por Black Cube, que ya en otros países como Hungría y Rumanía había actuado de forma similar para desacreditar a personajes públicos.

El SDS y el propio Jansa, un aliado del primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, y admirador del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, niegan cualquier conexión con la empresa e insisten en que nunca pidieron sus servicios en relación a las elecciones.

El líder opositor y tres veces primer ministro, juzgado por corrupción en el pasado, asegura que las grabaciones "revelaron una corrupción de proporciones inimaginables" y que la "mafia de la izquierda" debe ser investigada y sancionada, en lugar de que el Gobierno trate de "desviar la atención" hacía quien lo descubrió.