Albares avisó, durante la apertura del Congreso de la Unión de Federalistas Europeos, que tendrá lugar hasta el domingo en Barcelona, que el mundo atraviesa "un cambio de época" y no solo una "crisis pasajera".
Y llamó a Europa a erigirse como una voz "moderadora", ya que esta siempre ha sido "sinónimo de paz y prosperidad".
"Europa no debe resignarse a una 'realpolitik' mal entendida", añadió, sino apostar por el respeto del orden internacional, que es lo único que puede proteger a sus ciudadanos.
El ministro defendió que el proyecto europeo "no puede renunciar al derecho y a la paz" porque esto equivaldría a "renunciar a los valores que dan sentido a la unión".
Señaló, además, que para los españoles la Unión Europea sigue siendo la "mejor herramienta" en un mundo lleno de "poderes agresivos".
En el mismo foro también tomó la palabra el vicepresidente del Parlamento Europeo, Javier López, que dijo que "el orden europeo está en riesgo por los antagonistas del federalismo", que son el nacionalismo y el imperialismo.
Por su parte, el presidente catalán, Salvador Illa, del Partido Socialista (PSOE), defendió que la de Europa es "una historia de éxito" que, sin embargo, debe adaptarse a los nuevos tiempos para poder seguir adelante.
El presidente catalán avisó, con todo, sobre tres "riesgos" que afronta el proyecto europeo: el determinismo histórico, la desigualdad social y que el miedo la paralice.
