Iñárritu: "Los inmigrantes son sumamente subversivos, su sufrimiento nos apela a todos"

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Bilbao (España), 20 mar (EFE).- El oscarizado cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu aseguró que, al igual que el arte, "los inmigrantes son sumamente subversivos", pues exponen un "sufrimiento que nos apela a todos", así como las "deficiencias" de los sistemas que como humanos hemos "maldiseñado".

El director de cine asistió este viernes a la inauguración en Bilbao (norte) de su instalación artística 'Carne y Arena', una travesía inmersiva de realidad virtual sobre el viaje de personas migrantes y refugiadas mexicanas y centroamericanas.

Su propuesta, "difícil de describir" y que "no es cinematográfica", trata de poner al visitante en "los zapatos del otro", explicó Iñárritu, quien en este caso entrega la cámara al espectador, a través de unas gafas de realidad virtual.

"Cada recorrido es distinto y nadie va a hacer esta experiencia de la misma manera, porque cada uno de ustedes son directores distintos que van a proyectar su mirada en sus intereses", añadió.

Así, durante seis minutos y medio de realidad virtual, en una experiencia total de aproximadamente quince, el visitante no contempla la migración, sino que la atraviesa.

"A través de las plantas de sus pies, a través del viento y de la posibilidad de vivir una experiencia de 360 grados" su cuerpo experimenta en primera persona lo que viven las personas migrantes, que "son una oportunidad, no un problema", subrayó Iñárritu.

Estrenada en 2017 en el 70° Festival de Cannes, como primer proyecto de realidad virtual presentado en la historia del certamen, y reconocida ese mismo año con un Óscar especial por la Academia de Hollywood como "una experiencia narrativa excepcional", 'Carne y Arena' podrá visitarse en la sede del ente público de la televisión vasca (EITB) en Bilbao hasta el 20 de junio.

El autor de la propuesta inmersiva quiere aportar "un pequeño granito de arena en el mundo" a través de una experiencia que "no te deja indiferente".

"El arte debe ser subversivo", manifestó, no debe "adoctrinar ni dar lecciones políticas ni ideológicas", sino "exponer una verdad a través de la ficción". "Es lo que quise, utilizando la tecnología más sofisticada".

En definitiva, la idea de unir la humanidad y la tecnología para "poder mostrar una experiencia y no hablar de ella, sino vivirla", resumió.

La grabación en noviembre de 2016 de la última parte de la experiencia inmersiva, en la que personas migrantes muestran sus rostros a la cámara, coincidió con el día en que el presidente estadounidense, Donald Trump, ganó las elecciones por primera vez.

"Entonces nunca pensamos que se llegaría a la situación que está viviendo Estados Unidos", reconoció el cineasta en relación a la persecución y detención de personas migrantes por parte de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Sobre las razones que le llevaron a diseñar una propuesta artística en la que invirtió dos años, Iñárritu afirmó: "Es porque lo conozco".

En este sentido, recordó que uno de sus antepasados, nacido en Gordexola (País Vasco) en 1839, emigró a México, y de ahí que el fénomeno migratorio esté presente en la mayoría de sus películas, como 'Babel' o 'Beautiful'.

"Los que inmigramos tratamos de encontrar el fondo de la raíz; pero nunca la encuentras ni en tu país de regreso, ni en donde estés", dijo.