"Nunca nos pidieron misiles. Pero incluso si lo hubieran hecho, no podríamos haberlos suministrado”, dijo Lukashenko, citado por el canal de Telegram Pul Pérvogo.
Agregó que Minsk, que se encuentra ahora en un proceso de normalización de sus relaciones con Estados Unidos, no quiere tomar partido en el conflicto en Oriente Medio.
“Cuando dos bandos se enfrentan y tú empiezas a suministrar armas (a uno), significa que (…) respaldas a una de las partes. ¿Acaso necesitamos esto? No. Y los iraníes no nos lo pidieron”, insistió.
Este viernes, Lukashenko anunció que Minsk y Washington trabajan en un “gran acuerdo” para normalizar definitivamente sus relaciones.
Ese documento, precisó, incluiría también la reapertura de las embajadas de las partes.
La víspera Lukashenko liberó a 250 presos políticos a cambio del levantamiento de las sanciones estadounidenses contra el Ministerio de Finanzas y dos bancos bielorrusos.
