La medida, recogida en una ordenanza de urgencia y de aplicación inmediata, responde a un informe del Departamento de Prevención que sitúa la propagación del virus en niveles diez veces superiores a la media de los últimos diez años y 41 veces por encima de la registrada en los últimos tres.
Según los datos epidemiológicos publicados por el Ayuntamiento, en los primeros diecinueve días de marzo se han registrado hasta 43 casos de hepatitis A en Nápoles, frente a los 19 de febrero y los 3 detectados en enero.
La ordenanza establece la prohibición "absoluta" de servir y consumir mariscos crudos en todos los establecimientos públicos, incluidos los restaurantes con actividades de consumo y producción propia.
Asimismo, las autoridades han extendido una recomendación a la ciudadanía para evitar el consumo de estos productos en el ámbito doméstico y seguir estrictamente las directrices de compra segura.
El incumplimiento de la nueva normativa estará sancionado con multas de entre 2.000 y 20.000 euros y, en caso de reincidencia, los establecimientos se enfrentarán a la suspensión de su actividad de 1 a 30 días.
Las restricciones permanecerán en vigor de forma indefinida hasta que la autoridad sanitaria local realice una nueva evaluación de la situación epidemiológica y confirme la eliminación del riesgo de contagio para la salud pública, según informó el Ayuntamiento.
Entre las principales recomendaciones preventivas destacan la importancia de cocer bien el marisco antes de su consumo, lavar a fondo los vegetales y utilizar desinfectantes específicos para alimentos.
