India lanza redadas masivas para frenar el acaparamiento de gas ante la crisis energética

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Nueva Delhi, 22 mar (EFE).- El Gobierno de la India informó este domingo que se han intensificado las redadas contra el acaparamiento de gas licuado de petróleo (GLP) para desarticular el mercado negro y la venta ilegal de combustible en plena crisis energética tras el bloqueo del estrecho de Ormuz por el conflicto en Oriente Medio.

Se están realizando "redadas en muchos estados y territorios de la Unión para controlar la venta ilegal y el mercado negro de GLP. Ayer se llevaron a cabo unas 3.500 redadas y se incautaron más de 1.200 bombonas en Bihar, Haryana, Karnataka, Tamil Nadu, Uttar Pradesh, etc", detalló el Ministerio de Petroleo y Gas Natural en un comunicado este domingo.

El Ministerio también añadió que los funcionarios de las empresas estatales de comercialización de petróleo han realizado inspecciones sorpresa en más de 1.800 distribuidores de ósmosis inversa y gas licuado de petróleo en todo el país para garantizar un suministro fluido y para comprobar si hay casos de acaparamiento.

El Gobierno ha informado que el suministro de GLP "sigue siendo un motivo de preocupación dada la inestabilidad geopolítica actual", aunque ha lanzado un mensaje de calma al confirmar que el reparto de bombonas domésticas se mantiene con total normalidad y sin que se hayan reportado cortes en las empresas distribuidoras.

Las autoridades han destacado que las compras compulsivas y las reservas de última hora provocadas por el pánico inicial han comenzado a disminuir entre la población, lo que está permitiendo que la gran mayoría de las entregas a los hogares se realicen de forma fluida.

El Ejecutivo ha ampliado la asignación de gas comercial a los estados destinando la mitad de esta cuota a hospitales y centros educativos, mientras que una nueva directiva autoriza un 20 % adicional para alcanzar el 50 % del suministro total habilitado, garantizando el abastecimiento urgente a restaurantes y hoteles.

Toda esta estrategia de contención y racionamiento se complementa con un fuerte impulso gubernamental para promover la rápida expansión de la red de gas natural por tubería (GNP), animando a los estados a acelerar esta transición para reducir la dependencia nacional de las tradicionales bombonas en medio de esta crisis.

La vulnerabilidad de la India es estructural. Según datos de la Célula de Planificación y Análisis del Petróleo (PPAC), el país importa aproximadamente el 60 % de sus necesidades de GLP, y de ese volumen, el 90 % transita obligatoriamente por el estrecho de Ormuz.

A diferencia de China, que ocupa el primer puesto como importador mundial y destina el gas principalmente a su industria petroquímica, en la India el uso es eminentemente residencial y es el eje de la seguridad alimentaria doméstica, lo que convierte cualquier corte en un foco de inestabilidad social.