En Roma, la jornada de votación ha coincidido con la celebración de su multitudinario maratón, con 32.000 atletas inscritos, que ha dificultado durante la mañana la movilidad en buena parte del centro de la ciudad, y singularmente en los barrios aledaños al Vaticano, donde además miles de personas acudían hoy al habitual Ángelus de los domingos.
A pesar de esas complicaciones y de la amenaza de lluvia, los romanos han acudido a sus colegios electorales con normalidad y con una afluencia que ha ido intensificándose a medida que transcurría la mañana.
En el colegio Dante Alghieri, en el barrio de Prati, Luigi, un jubilado romano depositaba su voto a favor de la reforma del sistema de justicia porque se trata de un proyecto que "ha quedado inconcluso en ocasiones anteriores" y que sirve "para intentar eliminar una politización del Consejo Superior de la Magistratura que no es aceptable", según dijo a EFE.
En el otro extremo, Daniela, que ha votado por el "no", destaca que este referéndum "es muy importante para la democracia" y espera que sirva para frenar "los continuos intentos de conducta antidemocrática", del Gobierno de Giorgia Meloni.
Esta ciudadana romana se opone además a reformar la que considera la "Constitución más bella del mundo", redactada por "personas de gran talento intelectual".
La opinión de Daniela refleja el sentir de parte de la izquierda italiana contraria a tocar la Carta Magna vigente desde 1948 y conocida como la "Constitución partisana" en referencia a la resistencia italiana contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial.
Según los primeros datos de participación ofrecidos por el Ministerio del Interior, casi un 15 por ciento de los electores italianos ha acudido a votar hasta las 12 de la mañana, un porcentaje superior en algo más de tres puntos respecto a la anterior consulta constitucional de 2020.
Por regiones, la que ha registrado mayor afluencia a las urnas hasta esa hora ha sido Emilia-Romaña (norte), feudo tradicional de la izquierda, con un 19,44 por ciento y la de menor participación es Basilicata, en el sur del país, con un 9,84 por ciento.
Y en un país donde el voto por correo está limitado a los italianos que residen en el extranjero, la compañía ferroviaria estatal Trenitalia ofrece hoy y mañana descuentos de entre el 70 y 60 por ciento para aquellos ciudadanos que deban desplazarse para acudir a sus centros de votación.
En la ciudad de Florencia, su Concejalía de Movilidad ha ofrecido trayectos gratuitos en su red de "bike-sharing" (bicicletas compartidas) para facilitar el acceso a los colegios electorales.
Un total de 51,4 millones de italianos, cinco de ellos residentes en el extranjero, están llamados a votar hoy y mañana lunes en el referéndum constitucional sobre la reforma judicial, el proyecto estrella de la primera ministra de Italia, la ultraderechista Giorgia Meloni.
Las principales medidas de esta reforma son la separación de las carreras de jueces y fiscales, la división en dos del Consejo Superior de la Magistratura, el órgano de autogobierno del poder judicial, y el establecimiento de un sorteo como método de elección de sus miembros.
