Las exequias han tenido lugar en el monasterio de San Giacomo de Pontida, localidad símbolo de esta formación, ante la presencia de cientos de militantes y de exponentes de la derecha nacional.
El Gobierno estuvo representado en bloque, pues la Liga, heredera de la Liga Norte original, forma parte de la coalición. Estuvieron su líder, Matteo Salvini; la primera ministra Giorgia Meloni y el otro vicepresidente y jefe de Forza Italia, Antonio Tajani.
Umberto Bossi, fallecido en la noche del jueves en un hospital de Varese (norte) con 84 años, fue uno de los protagonistas de la política italiana desde que en 1991 fundara esta formación para defender los intereses de las regiones septentrionales del país.
Permaneció al frente de la Liga Norte hasta el 2012 y un año después fue sucedido por Salvini, quien convirtió al partido en la simple 'Liga', una formación de ultraderecha nacional que renegaba de las antiguas pretensiones independentistas y regionalistas.
Por ello Bossi, siempre con una enorme influencia en la formación, mantuvo notorias diferencias con Salvini, a quien los 'antiguos leguistas' acusan de haber traicionado los valores fundacionales.
Salvini llegó esta mañana a la abadía vestido con la camisa verde, el color de este partido, y fue recibido a sus puertas con gritos de "traición" o "vergüenza" por parte de algunas personas.
Los abucheos, según los medios, procedían de los militantes del partido de Roberto Castelli, exministro, referente de la antigua Liga y muy crítico con la dirección de Salvini.
Posteriormente, el político y actual vicepresidente del Gobierno publicó una fotografía en sus redes en las que aparecía junto a Bossi hace treinta años.
"Una batalla que no era solo política, sino identidad, visión, pueblo y destino. Libertad, autonomía, territorio, trabajo, sacrificio, responsabilidad, justicia, seguridad. En cuatro palabras: dueños de nuestra casa", escribió Salvini en Instagram.
Tras el funeral, el féretro, cubierto por flores verdes y blancas, fue sacado de la abadía mientras se entonaba el 'Va, pensiero' de Verdi, un himno de los pueblos oprimidos.
Mientras, según los medios, entre la muchedumbre que acudió a despedir a Bossi algunos gritaban "Tenemos un sueño en el corazón, quemar la bandera tricolor", en referencia a la italiana.
El fundador de la Liga Norte fue varias veces diputado y senador desde 1987, así como eurodiputado, y llegó al Gobierno de la mano de Silvio Berlusconi, con quien fue ministro de Reformas Institucionales entre 2001 y 2004 y de Federalismo entre 2008 y 2011.
Pero también será recordado por sus múltiples gestos polémicos, como cuando en 1996 llegó a declarar la independencia de la Padania, la región imaginaria por encima del río Po, aunque todo quedó en un gesto sin ningún valor legal.
Siempre crítico con el Estado italiano y con múltiples causas judiciales en su contra y de su familia, fue condenado en 1997 por el delito de vilipendio al afirmar: "Con la bandera italiana me limpio el culo".
