En la cuenta de resultados remitida a la Bolsa de Shanghái, la compañía atribuyó este domingo el descenso a la caída de los precios internacionales del crudo el pasado ejercicio, el avance de la sustitución por nuevas energías y la presión sobre su negocio químico, afectado por el aumento de la capacidad y la competencia.
La facturación operativa de Sinopec se redujo un 9,5 % interanual, hasta los 2,78 billones de yuanes (unos 384.000 millones de dólares, 353.000 millones de euros), en un contexto de menor demanda de combustibles tradicionales y presión sobre los márgenes del sector.
Por segmentos, el negocio de refinado registró un beneficio operativo de 9.448 millones de yuanes, lo que supone un aumento del 40,7 % respecto al año anterior.
En el área química, la compañía registró pérdidas operativas de 14.578 millones de yuanes (2.116 millones de dólares, 1.826 millones de euros), superiores a las del ejercicio previo.
En el negocio de combustibles, las ventas externas de gasolina cayeron un 4,0 % y las de gasóleo un 7,4 %, mientras que las de queroseno descendieron un 9,7 %.
La actividad de refinado se situó en 250,33 millones de toneladas de crudo procesado, un 0,8 % menos interanual.
Durante el ejercicio, Sinopec registró pérdidas por deterioro de activos por valor de 12.953 millones de yuanes (1.880 millones de dólares, 1.622 millones de euros).
De cara a 2026, la empresa prevé procesar en torno a 250 millones de toneladas de crudo, con una producción estimada de 280,91 millones de barriles de petróleo y 1,47 billones de pies cúbicos de gas natural.
Asimismo, anticipa un gasto de capital de entre 131.600 y 148.600 millones de yuanes (entre 18.150 y 20.500 millones de dólares, o entre 16.700 y 18.900 millones de euros).
La compañía subrayó que su actividad se desarrolla en un entorno marcado por la volatilidad de los precios energéticos y los cambios en la estructura de la demanda, factores que seguirán condicionando sus resultados.
