China procesa por sobornos "especialmente elevados" al exgobernador de provincia de Shanxi

Imagen sin descripción

Pekín, 23 mar (EFE).- China procesó por presuntos sobornos de cuantía "especialmente elevada" a Jin Xiangjun, exgobernador de la provincia central de Shanxi, después de que la Fiscalía presentara cargos ante un tribunal intermedio en un nuevo avance del caso abierto contra el exdirigente.

La Fiscalía Popular Suprema del país asiático informó este lunes de que el caso, investigado previamente por la Comisión Nacional de Supervisión, el principal brazo anticorrupción del Estado, fue transferido a las autoridades judiciales, que han presentado una acusación formal por el delito de aceptación de sobornos, según un comunicado difundido por el organismo.

De acuerdo con la acusación, Jin aprovechó diversos cargos desempeñados a lo largo de su trayectoria, entre ellos en gobiernos locales de Guangxi (sur), en el Ayuntamiento de Tianjin (este) y posteriormente como vicesecretario del Partido Comunista (PCCh) y gobernador de Shanxi, para favorecer a terceros y aceptar bienes de forma ilegal en grandes cantidades.

El proceso se encuentra ya en fase judicial tras la presentación de la causa ante el Tribunal Popular Intermedio de Xinyang, en la provincia de Henan (centro), después de que las autoridades informaran al acusado de sus derechos procesales, lo interrogaran y recabaran las opiniones de su defensa.

Jin, miembro del XX Comité Central del PCCh, había sido puesto bajo investigación en abril de 2025 por "graves violaciones de la disciplina y la ley", una fórmula habitual en China para referirse a casos de corrupción que posteriormente derivan en procesos penales.

En octubre de ese mismo año fue expulsado del Partido y destituido de sus cargos públicos tras una investigación que concluyó que había utilizado su posición para obtener beneficios indebidos y aceptar sobornos.

Tras su llegada al poder en 2012, el actual secretario general del PCCh y presidente de China, Xi Jinping, impulsó una ofensiva de gran alcance contra la corrupción que ha alcanzado a funcionarios de todos los niveles, desde cuadros locales hasta dirigentes provinciales, altos mandos militares y responsables de conglomerados estatales.

La campaña, considerada uno de los programas emblemáticos de Xi, ha sacado a la luz numerosos casos de soborno y malversación dentro de la estructura del PCCh, si bien algunos observadores sostienen que también podría haber servido para neutralizar a determinados rivales políticos.