"A medida que la India aspira a aumentar su capacidad de generación de energía nuclear a 100 GW para 2047, confío en que encontrará en Rusia un socio fiable y de confianza para los usos pacíficos de la energía nuclear", dijo el ministro indio en una conferencia virtual en la que también participó su homólogo ruso, Serguéi Lavrov.
Mientras Washington mantiene sanciones económicas contra el Kremlin, Nueva Delhi opera actualmente bajo una exención temporal otorgada por EE. UU. que le permite importar crudo ruso, el cual ya representa cerca del 40 % de su suministro nacional.
Durante el encuentro, Jaishankar instó a concretar los compromisos fijados en la visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a la India en diciembre de 2025, incluyendo la meta de alcanzar un comercio bilateral de 100.000 millones de dólares para 2030.
Para equilibrar los intercambios, que actualmente ascienden a 68.700 millones de dólares con un superávit para Rusia, el canciller indio urgió a concluir el Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Económica Euroasiática (UEE) y la integración de fuerza laboral india calificada en territorio ruso.
El fortalecimiento del vínculo bilateral busca también dar salida a los excedentes de rupias acumulados por Rusia en bancos indios, debido a que el 96 % del comercio entre ambas naciones se realiza fuera del sistema del dólar para evitar las sanciones bancarias de Occidente (SWIFT).
"En conclusión, permítanme reiterar nuestro firme compromiso de fortalecer una asociación de larga data y una valiosa amistad", concluyó Jaishankar.
La necesidad de diversificar las rutas y asentar la tecnología atómica rusa coincide con la crisis logística en el Corredor Norte-Sur (INSTC).
El reciente ataque contra el puerto iraní de Bandar Anzali ha encarecido los fletes marítimos y dificultado el tránsito terrestre hacia Rusia, obligando a ambos países a buscar mecanismos de inversión directa para sostener el flujo de mercancías, energía y fertilizantes.
