El cargamento contenía 504 artefactos explosivos en pequeñas bombas de 1,5 gramos de TNT camufladas como plantillas térmicas que trataron de introducir a Rusia desde Polonia cruzando Bielorrusia, según cita TASS.
Bajo pretexto de ayuda humanitaria, su destino final era el Distrito Militar del Noreste (en el frente de guerra), donde sospechan que debía de tener lugar un atentado llevado a cabo por la inteligencia de Ucrania.
Las plantillas debían explotar con el calor, lo que potencialmente amputaría las extremidades de los combatientes rusos.
El conductor del suministro, de origen extranjero y nacido en 1994, fue detenido.
Además, el FSB también comunicó que frustraron un intento de los servicios ucranianos de adquirir un dron con la intención de perpetrar ataques en la ciudad de Moscú.
