Estos vehículos fueron asignados a la flota terrestre de la Segunda División del Ejército, cuyo ámbito de responsabilidad comprende las regiones costeras de Lima e Ica, así como en las selváticas Ucayali, San Martín y parte de Huánuco.
El Ministerio de Defensa señaló en su comunicado que "estas unidades permitirán optimizar el despliegue operativo en distintos escenarios, reafirmando el compromiso con la defensa nacional y la seguridad de la población".
"Su incorporación fortalece significativamente la capacidad operativa del Ejército del Perú, especialmente en acciones de apoyo al orden interno y en la atención de emergencias ante desastres naturales, donde la rapidez y seguridad en el desplazamiento resultan clave", añadió la misma fuente.
La adquisición de estos vehículos fue realizada el año pasado y está estimada en 4,6 millones de dólares, de acuerdo a portales especializados en información de Defensa.
Estas unidades cuentan con unas dimensiones de 4,9 metros de largo y 2,1 metros de largo, y una altura sin torreta de 2,32 metros, mientras que con torreta llega a los 2,59 metros.
Los KLTV 143 tienen cinco puertas y un peso de 6 toneladas, con una capacidad para cuatro militares, propulsados por un motor de 225 caballos de potencia, que le dan una velocidad máxima de 110 kilómetros por hora y un alcance de 600 kilómetros.
