El indicador del clima de consumo para abril, calculado a partir de las respuestas de 2.000 consumidores, cayó 3,2 puntos hasta las -28 unidades por los efectos de la campaña de bombardeos de EE.UU. e Israel contra Irán y los ataques de represalia de Teherán en Oriente Medio.
"La guerra en Irán afecta a la confianza de los consumidores", señaló en un comunicado la GfK.
Según el estudio de la institución con sede en Núremberg, las expectativas de ingresos de los alemanes han caído 12,6 puntos respecto a principios de año, por lo ahora que se sitúan en "terreno pesimista", según la GfK, en los -6,3 puntos.
Por otro lado, la propensión al consumo se mantuvo en -10,9 puntos, mientras que la intención de ahorro en marzo llegó a los 18,5 puntos, un nivel "muy alto", de acuerdo con la valoración del GfK, después de que el pasado mes de febrero se alcanzara un récord no visto desde 2008.
"Los consumidores prevén que la inflación vuelva a repuntar debido al aumento de los precios de la energía y que la recuperación económica se vea frenada de nuevo", indicó Rolf Bürkl, responsable del estudio del clima de consumo en el Instituto de Decisiones de Mercado (NIM).
"Más del 90 % de los encuestados que esperan una degradación de su situación de ingresos piensan que el mundo en los próximos años será más inseguro debido a la guerra", indicó el comunicado de la GfK.
Sobre la evolución de la coyuntura económica en los próximos doce meses, "la guerra con Irán también deja una huella clara" según el GfK, pues el indicador sobre las expectativas de la economía en el año a venir pierde 11,2 puntos y cae hasta los -6,9 puntos.
"La última vez que se registró un valor peor fue en diciembre de 2022", destacó la GfK, que aludió al año en que comenzó la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.
Alemania encadenó dos años consecutivos de recesión en 2023 y 2024, cuando el PIB germano se contrajo, respectivamente, un 0,3 % y un 0,2 %.
En 2025, Alemania salió de la recesión con un crecimiento de apenas un 0,2 %.
