El obispo de Ipiales, José Saúl Grisales, aseguró que quieren realizar el viacrucis 'Caminos de dolor, dignidad y esperanza en la frontera colombo-ecuatoriana' para orar para que "los sufrimientos que hemos traído de larga trayectoria puedan encontrar un camino a partir del diálogo".
"Este es un momento muy complejo y muy difícil, estamos tratando de hacer unas acciones que en su momento, cuando tengan un buen fin, las estaremos comunicando para que podamos también entender cómo la iglesia se solidariza y se acerca a cada comunidad y a las realidades de sufrimiento que están en la región", añadió Grisales.
El viacrucis ocurrirá horas después de que el paso fronterizo entre Ecuador y Colombia se reabriera tras 19 días de bloqueo en rechazo a la guerra comercial.
Igualmente sucede cuatro días después de que las conferencias episcopales de Colombia y Ecuador hicieran un llamado "respetuoso, fraterno y apremiante" a los gobiernos de ambos países para que hagan las acciones necesarias para superar las "tensiones actuales".
Colombia y Ecuador han sido tradicionalmente dos sólidos socios comerciales con un intercambio que en los últimos años ronda los 2.800 millones de dólares, con una balanza negativa para Ecuador de alrededor de 900 millones.
La guerra comercial fue iniciada por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, al considerar que su homólogo colombiano, Gustavo Petro, no muestra suficiente compromiso en vigilar la frontera común y evitar que sigan llegando grandes cantidades de cocaína a Ecuador, que vive la peor crisis de violencia de su historia, desatada por las organizaciones criminales.
El conflicto comenzó con aranceles del 30 % por ambos lados y escaló desde marzo a tasas del 50 %, a la vez que Colombia ha cerrado su frontera terrestre al ingreso de una serie de productos ecuatorianos, entre ellos el arroz y el banano, fruto estrella de las exportaciones de Ecuador.
A la guerra comercial se sumó la semana pasada la tensión diplomática por la aparición de una bomba sin explotar en territorio colombiano, lanzada presuntamente durante un bombardeo de las Fuerzas Armadas de Ecuador como parte de su lucha contra el narcotráfico.
Petro acusó a Ecuador de haber bombardeado Colombia, lo que después fue descartado por una comisión binacional compuesta por altos mandos militares de ambos países, quienes determinaron que la bomba cruzó a suelo colombiano por un posible rebote luego de no estallar en el punto del lado ecuatoriano donde había sido lanzada inicialmente.
El miércoles pasado, los gobiernos de Colombia y Ecuador convinieron en avanzar en seguridad en la frontera común para combatir al narcotráfico y el crimen organizado, así como en abordar de manera integral todas las materias de forma integral para solucionar la guerra comercial.
