El ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, lideró una ronda de consultas telefónicas que incluyó a sus homólogos de China, Kuwait, Egipto y Turquía y que han seguido a los contactos en los últimos días con países como Arabia Saudí o Malasia.
"Fue un placer conversar hoy con mi amigo, Su Excelencia Wang Yi (...) Reafirmamos la necesidad de restablecer la paz y la estabilidad en Oriente Medio y en la región en general", escribió Dar en X tras conversar con su colega chino.
Según confirmaron ambas partes, Pekín ha expresado su "apoyo total" a las gestiones de Islamabad y ha asegurado que está dispuesto a "reforzar la comunicación y la coordinación estratégica" en la mediación paquistaní, esencial para restaurar la navegación en el estrecho de Ormuz, aseguraron.
En paralelo, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, conversó con el príncipe heredero de Kuwait, Sheikh Sabah Al Khaled.
"Agradecí al Príncipe Heredero de Kuwait su pleno respaldo a los esfuerzos de Pakistán para la mediación entre Irán y Estados Unidos, y aprecié el apoyo de Pakistán a Kuwait en la crisis actual", dijo en X el mandatario.
Estos contactos se suman a los mantenidos en las últimas 48 horas con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Malasia, con los Pakistán trata de tejer una red de aliados que actúan como garantes de la propuesta de paz de 15 puntos presentada por la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El ministro paquistaní confirmó el jueves que su país actúa como canal oficial de las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, y detalló que lo hace con el apoyo de "países hermanos" como Turquía y Egipto.
Según el medio egipcio Ahram, el ministro de Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, confirmó este viernes que se espera una reunión de nivel ministerial a principios de la próxima semana, coordinada junto a Pakistán y Turquía, para abordar el "archivo iraní", sin dar más detalles.
La CNN informó el miércoles de que la Casa Blanca trabaja para organizar una reunión este fin de semana en Pakistán entre el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y representantes de la República Islámica, algo que aún no ha sido confirmado por Islamabad.
