"Condenamos enérgicamente este ataque y pedimos a todas las instancias internacionales que actúen para poner fin a lo que está ocurriendo en nuestro territorio. Asimismo, reiteramos nuestras condolencias a las familias de las víctimas y al conjunto del sector periodístico y mediático en el Líbano", denunció en un mensaje en la cuenta de la Presidencia Libanesa en X.
El presidente libanés insistió que el ataque vulnera las normas y tratados internacionales, como los Convenios de Ginebra de 1949 y la resolución 1738 del Consejo de Seguridad de la ONU en 2006, que prohíben atacar a periodistas y trabajadores de los medios "mientras no participen directamente en las hostilidades".
En un ataque contra el sur del Líbano murieron este sábado Ali Shaib, reportero de la televisión Al Manar afiliada a Hizbulá, y Fatima Fatouni, corresponsal del canal Al Mayadeen, además de su cámara Mohamed Fatouni, según informaron estos medios.
El grupo islamista palestino Hamás condenó también el ataque y dijo que se trata de "una continuación de la política criminal" del gobierno israelí iniciada en Gaza y una muestra de su "impunidad".
Al Mayadeen defendió la labor de Fatouni, que describió como una reportera "reconocida por ofrecer una cobertura precisa y objetiva" y destacó su cobertura de "los enfrentamientos entre la resistencia y el Ejército israelí".
El medio libanés denunció que ya en octubre de 2024, el ejército israelí había atacado las casas de periodistas en Hasbaya, en el sur de Líbano, matando a tres personas, entre ellos dos fotógrafos de Al Mayadeen y Al Manar.
El Ejército de Israel aseguró, tras el ataque, que Ali Shaib pertenecía a la inteligencia de la Fuerza de élite Radwan de Hizbulá "bajo el disfraz de periodista de la red Al Manar", una acusación que repite en sus ataques contra periodistas en Gaza, a los que acusa, sin aportar pruebas, de colaborar con Hamás.
