”El 27 de marzo, gracias al trabajo coordinado de los diplomáticos rusos y representantes armenios, otros 164 empleados de la corporación Rosatom (…) volvieron a su patria”, señala la misión diplomática en un comunicado, citado por las agencias rusas.
Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, a través de Armenia volvieron a Rusia más de 320 ciudadanos de este país.
Moscú expresó esta semana su "profunda indignación" por el segundo ataque, ocurrido el martes, en una zona próxima a la unidad de potencia número uno de la central nuclear iraní de Bushehr, pese a las declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre una pausa en los bombardeos contra la infraestructura energética de Irán.
Según Rusia, Estados Unidos e Israel deben comprender que si uno de los misiles impacta contra la unidad uno de Bushehr, las consecuencias "humanitarias y ecológicas serán irreversibles".
La vida del personal de la central, incluidos los especialistas rusos, está bajo constante amenaza, señaló Exteriores ruso, que calificó esta situación de "inaceptable".
La corporación atómica rusa, Rosatom, informó previamente que había evacuado el miércoles a 163 operarios de la central de Bushehr.
"La situación en la central nuclear de Bushehr sigue deteriorándose", añadieron en Rosatom.
El OIEA comunicó este viernes en su cuenta de X que fue informado por Irán de un nuevo ataque en Bushehr, el tercer incidente de este tipo en diez días.
