"Este tema no está en el orden del día", zanjó el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, durante su rueda de prensa telefónica diaria.
El representante del Kremlin comentó de este modo unas declaraciones del mandatario finlandés, según el cual el Ejército ruso pierde hasta 30.000 soldados mensualmente, una cantidad que Rusia no es capaz de reponer.
Según Stubb, esta situación podría obligar a Rusia a anunciar una nueva movilización, lo cual implicaría un incremento del descontento social.
Algunos analistas consideran que la ralentización de internet y el posible bloqueo de la red Telegram son el paso previo a la movilización de reservistas.
Las autoridades rusas buscan evitar a toca costa un nuevo llamamiento a filas tras el profundo malestar que provocó la movilización parcial de reservistas anunciada en septiembre de 2022, y que provocó la fuga masiva al extranjero de cientos de miles de hombres en edad militar.
El presidente ruso, Vladímir Putin, no renuncia al objetivo de tomar por la fuerza todo el Donbás, pese a que Moscú habría sufrido ya más de un millón de bajas desde febrero de 2022, según fuentes independientes.
