El casco azul falleció la noche del domingo a raíz de la explosión de un proyectil en una base de la UNIFIL cerca de Adchit Al Qusayr, en el sur del Líbano, mientras que "otro fue herido de gravedad", publicó la fuerza de paz en X.
El organismo dijo "no conocer el origen del proyectil" y haber empezado una investigación para conocer las circunstancias en las que se produjo la muerte.
El Ministerio indonesio de Exteriores transmitió en un comunicado sus condolencias a la familia de la víctima e indicó que ya trabaja en repatriar el cuerpo del fallecido.
"Indonesia condena enérgicamente el incidente y exige una investigación exhaustiva y transparente", remarca el escrito, que también desea una pronta y completa recuperación al personal herido, que cifra en tres.
Yakarta recordó que la seguridad del personal de las fuerzas de paz de la ONU debe respetarse "en todo momento, de conformidad con el derecho internacional. Cualquier daño a las fuerzas de paz es inaceptable y socava los esfuerzos colectivos para mantener la paz y la estabilidad".
El sur del Líbano está siendo objeto constante de bombardeos por parte de Israel, en su ofensiva contra el grupo chií Hizbulá que se sumó al conflicto en Oriente Medio para apoyar Irán y atacar a su vez el Estado judío.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) recogió previamente que la portavoz de la misión de la ONU, Kandice Ardiel, comunicó que un proyectil había explotado en esa misma localización "hiriendo a varios cascos azules".
Ardiel ya había denunciado la semana pasada que proyectiles y restos de misiles habían alcanzado la sede de la UNIFIL, poniendo a la misión "en riesgo".
