En declaraciones a reporteros durante una visita a Carolina del Norte este martes, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, señaló que, para su Gobierno, "no tiene sentido procesar viajeros internacionales" si las ciudades no están "haciendo cumplir la ley migratoria".
"No creo que las ciudades santuario sean algo legal", agregó el funcionario, quien asumió el cargo el pasado mes de marzo, tras la salida de su predecesora Kristi Noem.
La Administración de Donald Trump ha buscado presionar a las que limitan la colaboración con las agencias migratorias federales.
En agosto del año pasado, el Departamento de Justicia publicó una lista de las ciudades que considera "santuario", en donde se incluye a grandes centros metropolitanos como Nueva York, Chicago, Los Ángeles y San Francisco.
Varias de estas jurisdicciones en la lista fueron objeto de un despliegue de agentes federales de inmigración el año pasado, provocando enfrentamientos con la población civil y denuncias de abusos a los derechos humanos por parte de organizaciones como ACLU y Amnistía Internacional.
La decisión de prohibir la entrada de viajeros internacionales en estas ciudades, donde están algunos de los aeropuertos más concurridos del país como JFK en Nueva York o Los Angeles International Airport, tendría importantes consecuencias para el turismo y el comercio de EE.UU.
La Copa Mundial de la FIFA, además, está programada para realizarse entre el 11 de junio al 19 de julio en Norteamérica, y 11 ciudades de EE.UU. serán sede de los juegos, incluyendo Los Ángeles, Miami, y Nueva York.
