Durante una reunión del Consejo de Seguridad, en la que China y Rusia vetaron una resolución que instaba a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, el diplomático iraní calificó de "lamentables y alarmantes" las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de destruir infraestructura civil iraní e incluso la aniquilación de "toda una civilización".
Iravani denunció durante la sesión que tales declaraciones implican la intención de Trump de cometer "crímenes de lesa humanidad" e insistió en que "un alto el fuego temporal solo sirve para que los agresores se rearmen", por lo que "cualquier acuerdo debe garantizar el definitivo e irreversible de la agresión".
Además, advirtió que Irán ejercerá su derecho a la legítima defensa si continúan las hostilidades.
Por otra parte, criticó el proyecto de resolución presentado por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar, al considerarlo "desequilibrado y desestabilizador".
Iravani acusó a EEUU de estar detrás de ese texto y agradeció a China y Rusia por vetarlo, al estimar que evitaron que el Consejo fuera "instrumentalizado".
El representante iraní sostuvo que su país respeta la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, aunque señaló que "la actual situación de seguridad ha llevado a adoptar medidas para impedir que los agresores y sus aliados lo utilicen con fines hostiles".
Por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, lo que convierte a esta ruta marítima en una arteria clave para el comercio energético global y explica la creciente preocupación internacional ante cualquier amenaza a la libertad de navegación.
También aseguró que Irán ha buscado resolver el conflicto por vías diplomáticas y negó que su programa nuclear tenga fines militares, afirmando que ha sido objeto de inspecciones rigurosas y que "nunca ha existido evidencia de un desarrollo armamentístico".
El embajador denunció además que, en las últimas semanas, han continuado los ataques contra infraestructura civil iraní, incluidas escuelas y hospitales, y reiteró que su país está "dispuesto a dialogar para lograr una solución duradera".
EE.UU. e Israel lanzaron hace más de un mes una ofensiva contra Irán en la que murieron el líder supremo, Alí Jameneí, -sustituido por su hijo, Mojtabá Jameneí-, gran parte de la cúpula militar iraní y miles de personas, entre ellos mujeres y niños, según recuentos de ONGs.
