Xi insta a impulsar los servicios en plena ofensiva china por avivar el consumo

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Pekín, 8 abr (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, instó a reforzar el desarrollo del sector servicios con un enfoque centrado en la "demanda, la reforma, la tecnología y la apertura", en un momento en que Pekín trata de espolear el consumo y apuntalar una economía lastrada por la debilidad de la demanda nacional.

Según recogió este miércoles el oficial Diario del Pueblo, Xi señaló que China debe "hacer hincapié en el desarrollo" impulsado por la demanda, dando protagonismo a las reformas y a los avances tecnológicos, así como por la cooperación abierta para "abrir un nuevo panorama de desarrollo de alta calidad del sector servicios".

Xi también pidió "impulsar la expansión y mejora de la calidad" de este sector, así como promover que los servicios productivos avancen hacia una mayor "especialización" y hacia los segmentos altos de la cadena de valor y que los servicios vinculados al consumo cotidiano se orienten hacia un desarrollo "de alta calidad, diversificado y más conveniente".

El presidente del gigante asiático destacó además el "papel vital" de los servicios en "el impulso de la expansión del empleo".

El mandatario chino pronunció dichas palabras durante una conferencia sobre el sector servicios celebrada este martes y hoy en Pekín, en la que también participó el primer ministro, Li Qiang, quien afirmó que China debe "adaptarse a los cambios en la estructura demográfica, el consumo y la industria", y apostar por crear "nuevos focos de crecimiento" para los servicios.

En las últimas semanas, las autoridades chinas han puesto énfasis en el consumo interno y han reiterado la necesidad de reforzar la demanda para sostener el crecimiento, aunque algunos analistas indican que Pekín no está apostando por estímulos del calado suficiente y que, por contra, sigue enfocando sus políticas por apoyar el lado de la oferta.

China fijó en marzo para 2026 una meta de crecimiento de "entre el 4,5 % y el 5 %", la más baja desde 1991, en un contexto marcado por la débil demanda nacional, los riesgos de deflación, la crisis inmobiliaria y la cautela de los hogares, que siguen mostrando elevadas tasas de ahorro.