Esta semana, el ministro de Defensa de Corea del Sur, Anh Gyu-back, explicó en rueda de prensa que quiere rebajar de los 22.000 actuales a 6.000 el número de militares en puestos ubicados en la zona fronteriza, sustituyéndolas por sistemas de vigilancia equipados con tecnología de inteligencia artificial, según recoge la agencia de noticias Yonhap.
Sin embargo, sus declaraciones suscitaron preocupación por la posibilidad de que genere un vacío en las capacidades de vigilancia del Ejército, y Anh acudió este jueves a sus redes sociales para asegurar que se trata de un proceso gradual.
"Procederemos por etapas. Los 6.000 efectivos fronterizos que mencioné representan un objetivo previsto para alrededor de 2040, tras revisiones escalonadas de viabilidad operativa. Debemos evitar interpretar esto con el mismo tono alarmista que sugiera que las tropas se reducirán mañana", dijo a través de un mensaje en su perfil de la red social Facebook.
El titular de la cartera ministerial afirmó también que la gestión eficiente de las operaciones de vigilancia en las unidades fronterizas es "una necesidad, no una opción", en un momento de cambios demográficos en el que el país asiático se prepara para una disminución de la población.
