El ministro de Exteriores surcoreano, Cho Hyun, trasladó el jueves por la noche en una llamada con su homólogo iraní, Abás Araqchí, la iniciativa de que un funcionario de su oficina se traslade a Teherán "para tratar la situación en Oriente Medio y los asuntos bilaterales" entre ambos países, según un comunicado ministerial.
Según Seúl, Araqchí "dio la bienvenida a la iniciativa" de las autoridades surcoreanas y defendió la necesidad de mantener una comunicación fluida, además de explicar la postura de su país respecto a "la situación actual" en la región, incluido Ormuz.
Durante la conversación, Cho celebró el acuerdo de alto el fuego, que "ha allanado el camino para la reanudación de la navegación en el estrecho de Ormuz", y expresó su esperanza de que las negociaciones entre ambas partes concluyan con éxito.
En este sentido, el ministro surcoreano hizo hincapié en la necesidad de reanudar de "forma rápida y segura" la libre navegación por Ormuz de todos los buques, incluidos surcoreanos, e instó a Araqchí a "seguir velando por la seguridad de los ciudadanos coreanos en Irán".
Por su parte, el jefe de la diplomacia iraní aclaró que la navegación por Ormuz "será posible, en coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo en cuenta las limitaciones técnicas existentes", siempre y cuando "la otra parte cumpla con sus compromisos durante el periodo de alto el fuego".
Con todo, Araqchí enfatizó que la "base para el fin total de la guerra en todos los frentes" pasa por que "todas las partes respeten" el pacto de tregua, "tal y como" apuntó el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, mediador entre Estados Unidos e Irán.
Corea del Sur, que también anunció recientemente que enviará delegados a Oriente Medio y Asia Central para asegurar suministros energéticos, importa cerca del 70 % de su crudo de Oriente Medio, y más del 95 % de este volumen pasa por Ormuz. El país asiático elevó recientemente al nivel 3, el segundo más alto, su alerta por crisis de seguridad energética.
