"Nos mantenemos en estado de guerra, no hay un alto el fuego y seguimos combatiendo en este frente. Este es nuestro principal frente de combate", aseguró Zamir en una visita a Bint Jbeil, en la gobernación de Nabatiye (sur de Líbano), según unas declaraciones difundidas por la oficina de prensa de las FDI.
Las fuerzas armadas israelíes ya comunicaron anoche nuevos ataques al Líbano contra supuestas "plataformas de lanzamiento" de proyectiles de Hizbulá en el país vecino, poco después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunciara negociaciones directas con el gobierno libanés para conseguir un acuerdo de paz.
Netanyahu insistió igualmente el jueves en que "no hay algo el fuego en el Líbano", país con el que asegura buscar "un acuerdo de paz histórico y duradero" mediante las "negociaciones directas" que ha ordenado emprender.
"Tras reiteradas peticiones del Gobierno libanés para que iniciemos negociaciones de paz, anoche instruí al gabinete para que entablara negociaciones directas con el Líbano", dijo el jueves Netanyahu en un mensaje previamente grabado.
Las negociaciones de paz entre Irán y EE.UU. están previstas para este sábado en Pakistán, pero Irán amenazó este viernes con no acudir a la mesa de diálogo si Israel no detiene sus ataques en el Líbano en las próximas horas, según medios oficiales iraníes.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, aseguró también el jueves que las violaciones del alto el fuego tendrán una fuerte respuesta, pues, según su versión, el Líbano forma parte de la tregua acordada con Estados Unidos.
Mientras, las alarmas antiaéreas sonaron a lo largo del jueves y en las primeras horas de la mañana de este viernes en zonas del norte de Israel por los ataques de Hizbulá desde el Líbano, que no han dejado heridos.
Además, el número de muertos por la oleada de ataques israelíes perpetrada el miércoles contra el Líbano se elevó el jueves a más de 300 y el de heridos a 1.150, mientras que los equipos de rescate continúan buscando desaparecidos.
Según los últimos datos ofrecidos el jueves por el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, parte del Ministerio de Salud Pública, al menos 303 personas perdieron la vida y otras 1.150 resultaron heridas en la campaña aérea sin precedentes del miércoles al mediodía.
