"Todo esto causa gran alarma en Astaná, que no es parte de ninguno de estos conflictos", aseveró en rueda de prensa.
Indicó que los drones ucranianos "ya vuelan no solo sobre el mar Negro, en el puerto de la ciudad rusa de Novorossíisk, donde por el oleoducto del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK) se exporta el 70 % del crudo extraído en Kazajistán, sino también en el mar Mediterráneo y el Caspio, debido al conflicto irano-israelí".
Destacó que "cualquier ataque contar la infraestructura petrogasífera en territorio de países vecinos" como Rusia o Azerbaiyán, "será muy sensible para la economía de Kazajistán".
Recordó que los drones ucranianos han atacado y continúan atacando buques petroleros con crudo kazajo pese a las demandas presentadas por Astaná y Estados Unidos, que participa en los proyectos petroleros kazajos, a Kiev.
Señaló que en marzo pasado Kazajistán recibió cerca de 170 millones de dólares por la venta de crudo, considerablemente menos que en 2025, cuando esta cifra superó los 500 millones de dólares.
"La extracción de crudo debido a los ataques contra KTK en febrero y enero cayó en un 23 %, y la de gas, en un 24 %. Las compañías de gas y el presupuesto de Kazajistán recaudaron 2.000 millones de dólares menos", indicó.
Pero estas pérdidas pueden ser incluso mayores, alertó, ya que debido a los riesgos de transporte se incrementan los costos de los seguros de los buques petroleros.
Según estimó, si el año pasado el seguro de un petrolero costaba cerca de 50 millones de dólares, en la actualidad ronda los 200-260 millones de dólares.
Además, no descartó que Ucrania continúe atacando la infraestructura kazaja, ya que se encuentra en territorio ruso y Kiev no ha dado garantías de que no volverán a atacar más las instalaciones de KTK.
La situación se agrava debido al creciente número de ataques de drones ucranianos contra plataformas de petróleo en el mar Caspio, lo que lo convierte, según el experto "en zona de operaciones militares".
Ucrania ha atacado en varias ocasiones las instalaciones de KTK y petroleros anclados en sus cercanías, así como torres de petróleo de la empresa rusa LUKOIL en el mar Caspio.
