Una coalición de organizaciones de vivienda pública y privada, entre otros grupos, acudieron hasta las escalinatas de la Alcaldía y desde allí gritaron con fuerza “Mamdani, nos ha fallado, cumpla sus promesas”.
“Algunos de nosotros formamos parte de los que decidieron dar una oportunidad a un joven energético, que no tenía experiencia en el gobierno municipal. Creímos las promesas que hizo a millones de personas, pero en estos 100 días sólo obtuvimos 100 sonrisas, promesas rotas”, dijo el reverendo Kevin McCall, de la ONG Crisis Action Center, que lideró la conferencia de prensa.
“Alcalde Mamdani, necesitamos acción, tiene que cumplir las promesas de campaña y le vamos a exigir responsabilidades”, afirmó McCall, que dijo que “no es momento para celebrar, seguiremos alzando nuestra voz”.
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El alcalde exigió recortes de presupuesto a las agencias locales del 1,5 % a 2,5 % para afrontar un déficit de 5.400 millones de dólares, y los manifestantes denunciaron que eso afecta a los servicios públicos.
Los dueños de viviendas privadas denunciaron que subirles los impuestos sobre esos activos “perjudica a la clase trabajadora” y a personas mayores, algunos ya discapacitados, que no pueden afrontar el aumento, que afectará su calidad de vida.
“No queremos irnos de Nueva York”, como ha ocurrido ya con muchas familias afroamericanas por el alto coste de vivir en la ciudad, fue el mensaje que enviaron al alcalde.
Tampoco pueden afrontar la subida jóvenes que comienzan a formar una familia: “Tenemos hipotecas, discapacidades, altos costos médicos y hay jóvenes adultos formando una familia”, comentó Yvonne Daniels, de la Asociación de Propietarios de East New York en Brooklyn.
“Pedimos a Mamdani que cumpla su promesa de que los impuestos deben mantenerse a un nivel asequible y justo”, indicó.
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Residentes en proyectos públicos también acusaron a Mamdani de no escucharles y denunciaron que asignó 633 millones de dólares para privatizar 22.000 apartamentos, y por experiencia de otros saben que aumentará los alquileres, ya que ha obligado a familias a dejar sus hogares para acudir a albergues.
Ramona Ferreyra, una defensora de la vivienda pública, comentó a EFE que esos 633 millones deberían ser usados para que la ciudad remodele los apartamentos, para que las familias no pierdan sus hogares.
También estuvieron representados los empresarios, que aseguraron que los negocios de minorías étnicas no podrán sobrevivir si aumentan los impuestos.
Frank García, presidente de la Asociación Nacional de Cámaras de Comercio Hispanas, recordó que muchos negocios están cerrando y que esta comunidad no puede afrontar el impuesto que propuso Mamdani durante su campaña electoral porque provocaría el cierre de muchos otros.
“No estamos sobreviviendo ahora mismo, los negocios están cerrando. Dénos igualdad económica, no sólo hable de ello. Nos hemos unido para asegurarnos de que rindas cuentas a la comunidad que votó por ti, las minorías votaron por ti”, indicó el empresario.
Mamdani ha propuesto elevar la tasa corporativa estatal al 11,5% para empresas con altos ingresos y un impuesto del 2 % a individuos que ganen más de 1 millón de dólares al año, a lo que se opone la gobernadora Kathy Hochul, que este año busca revalidar en su cargo.
Sin embargo, analistas fiscales aseguran que el impuesto a los ricos es una decisión “acertada” para la ciudad en medio de las negociaciones en el Concejo del nuevo presupuesto.
De acuerdo con Groundwork Collaborative, un ‘think tank’ progresista con sede en Washington, D.C., imponer un aumento a los neoyorquinos que ganan más de 1 millón al año “no solo equilibraría el presupuesto de este año, sino que también ayudaría a resolver los déficits presupuestarios en el futuro previsible”.
