Según informó a última hora del martes en un comunicado la Autoridad Reguladora de Energía y Petróleo (EPRA, en inglés), la gasolina costará entre este miércoles y el próximo 14 de mayo un máximo de 206,97 chelines kenianos, y el diésel, un máximo de 206,84 chelines kenianos (ambas cantidades equivalen aproximadamente a 1,35 euros).
El precio del queroseno, sin embargo, no subirá y se quedará en 152,78 chelines kenianos (1 euro).
Para justificar estas subidas, el organismo regulador argumentó que el coste de importación de los distintos productos petrolíferos subió de febrero a marzo un 41,53 % para la gasolina, un 68,72 % para el diésel y un 105,15 % para el queroseno.
"Efectivamente, la tasa del Impuesto al Valor Añadido (IVA) sobre la gasolina, el diésel y el queroseno se ha reducido del 16 % al 13 % con el fin de proteger a los consumidores frente al alto costo de importación de los productos petrolíferos como resultado del aumento de los precios en el mercado internacional", señaló la EPRA.
"El Gobierno, además, seguirá amortiguando el impacto para los consumidores a través del Fondo del Gravamen para el Desarrollo del Petróleo (PDL), utilizando aproximadamente 6.200 millones de chelines kenianos (unos 40,6 millones de euros) para estabilizar los precios en los surtidores", añadió.
En marzo, el organismo regulador no aumentó el coste máximo del combustible, al señalar que el impacto de la guerra no se había reflejado todavía en los precios de compra para los consumidores.
Numerosos gobiernos africanos han decidido tomar medidas, como fijar los precios del combustible o reducir los impuestos de estos productos, a modo de protección frente a las constantes subidas provocadas por la guerra de Irán.
El continente importa gran parte de sus productos refinados de petróleo de los países del golfo Pérsico, una región que, durante las últimas décadas, ha desarrollado amplios vínculos comerciales con África, donde ha encontrado un mercado emergente para invertir en sectores como la logística o la energía.
Las economías africanas son especialmente vulnerables a crisis globales por su dependencia de los mercados extranjeros, la volatilidad de sus monedas, la falta de infraestructuras y el elevado endeudamiento.
La guerra en Oriente Medio comenzó el 28 de febrero con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel a Irán, una ofensiva a la que Teherán respondió con misiles y drones, además de bloquear el estrecho de Ormuz, por el que transita el 20 % del petróleo y el gas natural del mundo.
