Irán hace ronda de consultas con China, Pakistán, Japón ante posibles nuevas negociaciones

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Redacción Internacional, 16 abr (EFE).- El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, mantuvo en las últimas horas contactos con sus homólogos de China y Japón, así como con el jefe del Ejército de Pakistán, a pocos días de que expire el alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán y en medio de crecientes expectativas sobre nuevas negociaciones, impulsadas por Islamabad.

El canciller de la República Islámica habló este miércoles con su par chino, Wang Yi, quien, en una conversación telefónica, destacó que "la situación actual ha alcanzado una etapa crítica de transición de la guerra a la paz, y se abre una ventana para la paz".

Wang indicó que "China apoya el mantenimiento del impulso del alto el fuego y las negociaciones, lo cual redunda en el interés fundamental del pueblo iraní y es también la expectativa común de los países de la región y la comunidad internacional", según un comunicado publicado por la Cancillería china.

"China está dispuesta a seguir promoviendo la distensión y la mejora de las relaciones entre los países de la región", agregó el ministro chino, quien señaló también que su país podría "desempeñar un papel constructivo para lograr, en última instancia, una paz y estabilidad duraderas en Oriente Medio".

China, el principal socio comercial de Irán y uno de sus aliados más influyentes, ha venido condenando la guerra desde la ofensiva de EE. UU. e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, pero tanto Teherán como Pekín han evitado pronunciarse sobre el supuesto apoyo que el gigante asiático podría estar brindando a su aliado en Oriente Medio.

Asimismo, Araqchí mantuvo otra conversación con el ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, quien subrayó que "lo más importante" es preservar el alto el fuego acordado, así como avanzar "hacia la desescalada, incluyendo la garantía de seguridad de navegación por el estrecho de Ormuz".

Tokio consideró que es "muy significativo" que Japón e Irán mantengan "una comunicación fluida", y destacó que el gabinete de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha mantenido conversaciones telefónicas con los países afectados, incluidos los mediadores.

Por su parte, Araqchí instó a la comunidad internacional a adoptar un enfoque responsable para evitar que la situación actual se complique todavía más, en referencia a "la inseguridad generada en Ormuz como consecuencia directa" de la ofensiva estadounidense e israelí, informó su cartera ministerial a través de Telegram.

A diferencia de China, Japón es uno de los principales aliados de Estados Unidos en Asia-Pacífico pero, tras el inicio del conflicto en Oriente Medio, las relaciones entre Washington y Tokio se han tensado después de que Takaichi rechazara el despliegue de buques militares para garantizar la seguridad de la navegación en Ormuz.

En paralelo, el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, llegó el miércoles a Teherán, donde fue recibido por Araqchí, para mantener conversaciones de alto nivel sobre la reanudación de las conversaciones.

Su visita se produce en un contexto de intensificación de los esfuerzos por llevar de nuevo a Estados Unidos e Irán a la mesa de negociaciones, después de que el domingo abandonaran la capital paquistaní sin acuerdo en su primer encuentro, que duró 21 horas.

La celebración de una segunda ronda de contactos directos entre Irán y Estados Unidos ha quedado descartada para este jueves y el viernes, según confirmó a EFE una fuente con conocimiento directo de la materia, lo que traslada cualquier posible encuentro al inicio de la próxima semana.

Según la misma fuente, Islamabad es la opción principal para albergar la cita, aunque Ginebra se mantiene bajo consideración como alternativa técnica. "Pakistán ha dado un paso al frente como mediador principal y está presionando para una segunda ronda", añadió.

El esfuerzo diplomático de Islamabad, que incluye una gira regional del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, por el Golfo y Turquía, trata de asegurar un acuerdo antes de que la tregua en el estrecho de Ormuz expire el próximo 22 de abril.