La inversión del BEI asciende a 75 millones de euros en capital cuasi-patrimonial y forma parte del programa EFSD+ de la UE, dentro de la estrategia Global Gateway, según lo anunciado en Washington.
El proyecto se complementa con un préstamo de 20 millones de dólares de la IFC y otros recursos adicionales, con el objetivo de ampliar la capacidad de producción de vacunas esenciales.
La futura planta, cuya finalización está prevista para 2028, fabricará vacunas contra enfermedades como el cólera, la poliomielitis, la neumonía y la meningitis.
Según los promotores, podrá producir entre 30 y 40 millones de dosis anuales y contribuir a cubrir parte del déficit global de suministro, además de abastecer programas internacionales de inmunización.
El proyecto también prevé la creación de más de 340 empleos cualificados y alrededor de 7.000 puestos indirectos, y es presentado por sus impulsores como un paso clave para fortalecer la resiliencia sanitaria en África y reducir la dependencia de importaciones de vacunas.
