El documento fue firmado por la ministra boliviana de Salud y Deportes, Marcela Flores, y la encargada de Negocios de la Embajada estadounidense en La Paz, Debra Hevia.
Hevia destacó que el memorando "es el primer gran acuerdo" entre Bolivia y EE.UU. que se firma tras dos décadas, lo que supone "un momento histórico en la relación" bilateral entre ambos países.
"Cuando fortalecemos los sistemas de salud en Bolivia contribuimos a la seguridad sanitaria de todo el hemisferio", sostuvo la diplomática.
Según Hevia, el documento reconoce el "notable progreso" del sistema de salud boliviano "y abre el camino hacia una mayor autonomía y liderazgo" del país suramericano en esta área, "porque las verdaderas asociaciones se construyen sobre el respeto mutuo y la responsabilidad compartida, nunca sobre la dependencia".
A su turno, la ministra Flores destacó como un logro "importante" y "trascendental" la firma del documento y aseguró que "refleja la hermandad que existe entre dos pueblos".
"Este significativo monto de cooperación no reembolsable que nos da el Gobierno de EE.UU. para los próximos dos años es uno de los pasos que va a permitir que nuestro país se encamine a ser autosostenible en sus acciones de salud, porque además va a capacitar al personal", afirmó la autoridad boliviana.
Según información del Ministerio de Salud, el memorando apunta a "fortalecer el sistema de salud y avanzar hacia su autonomía y sostenibilidad en la respuesta a enfermedades infecciosas y necesidades sanitarias prioritarias" de Bolivia.
El documento establece "un marco de cooperación técnico-financiero hasta el 31 de diciembre de 2028, con una contribución no reembolsable de 10 millones de dólares" que se ejecutará "en los próximos tres años".
El acuerdo prioriza las áreas de fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la respuesta oportuna ante brotes, el control de enfermedades tropicales desatendidas como el mal de Chagas y otras arbovirosis, la garantía de provisión de insumos para el tratamiento del VIH y el refuerzo de los sistemas de salud "hacia un modelo más resiliente y sostenible".
Desde que Rodrigo Paz asumió la Presidencia de Bolivia en noviembre pasado, su Gobierno inició un proceso para restablecer las relaciones con EE.UU., que se mantienen a nivel de encargados de Negocios desde 2008.
Ese año, el entonces presidente izquierdista Evo Morales (2006-2019) expulsó de Bolivia al embajador estadounidense Philip Goldberg y posteriormente también a las agencias de cooperación y antidrogas de EE.UU., acusándolos de una supuesta conspiración contra su Gobierno, algo que la Casa Blanca siempre negó.
