Las amenazas son contra Carlos Girón y Marcel Osorto de ICN Investiga, luego de que el medio digital publicara el 13 de marzo un reportaje sobre un presunto desvío de más de 64 millones de lempiras (2,4 millones de dólares) por parte del alcalde Eduar Andino de Nueva Armenia, de la provincia central de Francisco Morazán.
Los dos periodistas denunciaron los hechos un mes más tarde ante el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, que los remitió al Mecanismo de Protección de la Secretaría de Derechos Humanos, con solicitud de medidas cautelares.
La publicación del reportaje derivó en intimidación directa contra Osorto, incluyendo amenazas de querellas y presiones personales, presuntamente promovidas por terceros vinculados al funcionario municipal, según la red periodística centroamericana.
La denuncia añade también que Girón fue víctima de una serie de "hechos graves" entre marzo y abril que evidenciaron un patrón sistemático de seguimiento, intimidación y violencia, pues el pasado 10 de marzo desconocidos dispararon en las inmediaciones de su vivienda en Tegucigalpa y su vehículo "apareció con impactos de bala".
Un día después, "su vehículo fue embestido por una motocicleta mientras se encontraba aparcado fuera de su casa", el 25 de marzo fue "objeto de seguimiento por parte de sujetos desconocidos, quienes finalmente lo interceptaron cerca de su residencia y uno de ellos le apuntó con un arma de fuego en la cabeza, sin mediar palabra, para luego retirarse del lugar".
Girón, según señaló la RCP, acudió de manera individual el 30 de marzo al Comisionado de los Derechos Humanos de Honduras para interponer una denuncia y ampliar su expediente por amenazas, intimidaciones y posible intento de atentado.
La RCP advirtió sobre un patrón de represalia contra el periodismo de investigación en Honduras, figura entre varios países en los que el ejercicio del periodismo es de alto riesgo, particularmente cuando se exponen posibles casos de corrupción y abusos de poder a nivel local.
Según el Comisionado de los Derechos Humanos, entre 2001 y 2025 en Honduras murieron de manera violenta al menos un centenar de periodistas y comunicadores, y el 90 % de los casos siguen impunes.
