Tailandia revive el ambicioso proyecto de un corredor alternativo al estrecho de Malaca

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Bangkok, 21 abr (EFE).- El Gobierno de Tailandia ha vuelto a poner sobre la mesa la construcción de un corredor que conecte el océano Índico con el Pacífico, en un contexto marcado por las tensiones en torno a Ormuz, que han puesto de relieve la importancia de buscar alternativas.

Este faraónico proyecto conectaría por vía terrestre el golfo de Tailandia con el mar de Andamán en el sur del país. Aunque el Ejecutivo no ha precisado los puertos implicados, se prevé que el llamado "puente terrestre" discurriría por la franja más estrecha del territorio, donde la distancia entre ambos litorales se reduce a poco más de 40 kilómetros en su tramo más angosto.

Para Phiphat, el objetivo también sería crear al menos 200.000 puestos de trabajo en el país, mediante una financiación íntegramente de capital privado y "atrayendo a expertos de talla mundial para la gestión de los puertos" situados a ambos lados de las costas tailandesas.

Sin embargo, los críticos han argumentado que el puente podría ser económicamente inviable y causar importantes daños medioambientales, mientras para que la construcción avance el Gobierno aún debería aprobar la legislación pertinente.

Esta no es la primera vez que el Gobierno tailandés plantea la iniciativa. En 2023, el entonces primer ministro, Srettha Thavisin, ya buscó atraer inversores internacionales para financiar "un puente continental" destinado a evitar la navegación por Malaca, aunque el plan nunca llegó a materializarse.

La idea original para evitar el Estrecho de Malaca (bañado por Indonesia, Malasia y Singapur) data de 1677 y ha resurgido en muchas ocasiones.

En 2017, una asociación privada promovió la construcción de un canal artificial de 100 kilómetros sobre el istmo de Kra. Y en 2023 Sretta habló sobre la construcción de dos megapuertos y el llamado 'Landbridge' (Puente Terrestre), con una red de autopistas, oleoductos y vías de tren.

Tailandia lo ve como una alternativa al angosto corredor de Malaca, enclave crucial para las cadenas logísticas globales y de alta sensibilidad geopolítica, ya que por sus aguas transita cerca de una cuarta parte del comercio mundial.

En un día promedio, unos 440 buques cruzan el estrecho, transportando cargas como petróleo crudo, productos refinados y a granel, además de mercancías en contenedores, según la consultora de comercio global Kpler.

Malaca es, también, la principal arteria marítima que conecta la oferta energética de Oriente Medio con la demanda asiática, al enlazar el océano Índico con el mar de China Meridional.

El anuncio del Gobierno de Tailandia se produce en un contexto de tensión en el Estrecho de Ormuz, por donde transita en torno al 20 % de las energías fósiles globales, que ha llevado a la comunidad internacional a intensificar la búsqueda de alternativas que reduzcan la dependencia de este tipo de rutas estratégicas.