"Mi sueño es poder ir en coche directamente a Beirut y visitar esa hermosa ciudad", afirmó Herzog, quien también abogó por ampliar los Acuerdos de Abraham como vía para consolidar la normalización de relaciones de Israel con países árabes y musulmanes de la región.
El mandatario añadió además un mensaje de respaldo a los esfuerzos diplomáticos en curso, "al saludar a los equipos" que previsiblemente se reunirán en Washington este jueves y desearles "éxito en la búsqueda de un avance hacia la paz entre Israel y Líbano".
Israel continua atacando el sur del Líbano prácticamente a diario pese a la tregua vigente, y mantiene desplegadas cinco divisiones en la zona ocupando una franja que penetra entre unos 8 y 10 kilómetros desde la frontera común y aísla del resto del país a unos 50 municipios libaneses a los que impide regresar a su población.
En la misma recepción, el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, enmarcó la relación con el país vecino en un proceso que calificó de "histórico" al referirse a la apertura de contactos directos tras más de 40 años de ausencia de diálogo formal.
El ministro añadió que "no existiría alternativa" a ese marco de cooperación para alcanzar la paz, y afirmó que el futuro de Líbano, al que describió como un "Estado fallido", debería pasar por "la soberanía, la independencia y la liberación" de lo que calificó como influencia iraní.
Durante su última ofensiva contra el país vecino, iniciada el 2 de marzo, Israel mató a más de 2.000 personas, mientras que 2 civiles y 15 soldados israelíes fallecieron por ataques del grupo chií libanés Hizbulá.
Además, desde la entrada en vigor de la tregua el pasado viernes y hasta el domingo al mediodía, el Centro Nacional para Peligros Naturales y Alerta Temprana libanés contabilizó 220 violaciones del acuerdo por parte de Israel, entre ellas 52 ataques de artillería, 15 incidentes con ametralladoras y siete bombardeos.
