Ya anteriormente se había informado de que la cuenta de la presidenta del Bundestag, Julian Klöckner, se había visto afectada.
Klöckner pertenece a la cúpula de la Union Cristianodemócrata (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz, donde sus miembros de comunican a través de un grupo de Signal.
Lo anterior llevó a que se temiera que la cuenta de Merz también se hubiese visto comprometida pero, tras examinarla, los servicios secretos concluyeron que no era el caso.
Los dos ministerios afectados han dicho a Der Spiegel, a través del departamento de prensa, que por principio no se dan informaciones sobre los canales de comunicación que utilizan los miembros del Gobierno.
El fiscal federal alemán, Jens Rommel, tiene abierta desde febrero una investigación sobre la campaña de espionaje contra políticos a través de las cuentas de Signal-
La fiscalía considera que puede tratarse de un caso de espionaje realizado por actores extranjeros. Los servicios secretos de los Países Bajos han responsabilizado públicamente a "actores rusos" de la campaña.
La Oficina Federal para la Protección de la Constitución dirigió una carta a los grupos parlamentarios en la que advierte que se trata de un ataque "altamente peligroso" al que ve como algo coordinado internacionalmente.
El mismo organismo dice que ha logrado detectar personas directamente afectadas y considera que puede haber casos que todavía no han salido a la luz.
