“Tras una serie de operaciones en las provincias de Kurdistán y Kermanshah, varios equipos afiliados a grupos antirrevolucionarios —respaldados por Estados Unidos y el régimen sionista— que buscaban preparar el terreno para un ataque militar desde el oeste del país fueron identificados y desarticulados”, informó la Inteligencia de la Guardia en un comunicado recogido por la agencia Mehr.
En la provincia de Kurdistán, fueron detenidas un total de 84 personas, entre ellas miembros de grupos separatistas kurdos y opositores a la República Islámica, en operaciones separadas en las que murió una persona.
En las redadas, además, fueron incautadas armas pesadas, incluidos lanzacohetes RPG, municiones y explosivos.
Asimismo, en la provincia de Kermanshah, la Guardia Revolucionaria detuvo a 155 personas, quienes, según indicó, pertenecían a grupos opositores, incluidos cuatro supuestos espías presuntamente vinculados al servicio de inteligencia israelí, el Mosad.
Según las autoridades, siete de los detenidos estaban implicados en la fabricación de bombas caseras y la adquisición de armas ilegales con el objetivo de atacar instalaciones gubernamentales y militares.
Desde el inicio de la guerra con Israel y Estados Unidos, el 28 de febrero, Irán ha lanzado una campaña de detenciones masivas de supuestos opositores o espías de los “enemigos”.
Además, la República Islámica ha ejecutado a cinco personas esta semana por supuestos vínculos con Israel, entre ellos un hombre que participó en las protestas de enero.
