'Violet', el libro perdido de Virginia Woolf, se publica por primera vez en español

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Madrid, 25 abr (EFE).- Buscando en el archivo de Longleat House, en el condado inglés de Wiltshire, unas memorias de Violet Dickinson, amiga íntima y mentora de Viginia Woolf, la académica Urmila Seshagiri se topó con tres cuentos inéditos de la autora de 'Las olas' que ahora llegan por primera vez al lector español.

Publicados en inglés el pasado otoño, la editorial española Páginas de Espuma está detrás de la primera traducción, que llegará a las librerías el 29 de abril, una edición especial e ilustrada inspirada en los libros de esa época; la de Lumen lo hará una semana después, el 7 de mayo, con el título 'La vida de Violet'.

Se conocía un primer manuscrito, de 1907, que se conservaba en la New York Public Library, pero ésta es una versión posterior, de 1908, mecanografiada y corregida por la autora, lo que indica, según la traductora Patricia Díaz, que le daba más importancia de lo que hasta ahora creían los estudiosos y biógrafos.

"El libro nos acerca a una joven Virginia de 26 años que ya es escritora profesional, que escribe ensayos para la prensa, pero empieza a tantear la ficción -su primera novela, 'Fin de viaje', es de 1915-", recuerda Díaz, autora del prólogo de 'Violet'.

Se trata de tres historias breves, 'Galería de amistades', 'El jardín mágico' y 'Una historia para hacerte dormir', inicialmente escritas sin intención de publicarlas, para que las leyera su amiga y para su propia diversión y experimentación.

Díaz cree que es "un caramelo" para cualquier amante de la obra de Woolf por varios motivos. Porque permite ver a una gran escritora dando sus primeros pasos en ficción, las conexiones entre biografía y novela, entre lo factual y lo imaginario que van a estar siempre muy presentes en su obra, ya están allí.

Se puede decir, sostiene, que Violet "prefigura 'Orlando'", una de sus grandes novelas. "En 'Orlando' ya está la madurez de su genio y este es un texto experimental, pero la guía es la misma, es decir, es una biografía medio real medio inventada, inspirada por el amor de una mujer".

También aparece la temática feminista. Woolf incide en la mala formación y educación que reciben las mujeres y habla de esa idea del espacio propio -aquí dice un "cottage propio"- a la que dedicará después uno de sus ensayos más célebres, 'Una habitación propia'.

"El deseo de vencer las limitaciones que una sociedad patriarcal impone a las mujeres atraviesa todo el libro", dice la traductora y experta en literatura inglesa. 

En tercer lugar, aparece una Woolf divertida, que Díaz también reivindicó en 'Las cartas de Woolf'. "Aquí en España, con su suicidio y con sus crisis depresivas tiene una imagen un tanto triste o lúgubre, pero era una persona muy, muy divertida y con una gran vitalidad", apunta.

Aunque hubo intentos de publicación anteriores, no llegaron a buen puerto. En 1955, la agencia que llevaba el archivo de Violet Dickinson le ofreció al marido de Virginia, Leonard Woolf, comprar el texto corregido, pero éste no quiso hacerlo.

Más tarde, el poeta y editor John Lehman -coeditor de Hogarth Press, la editorial fundada en 1917 por los Woolf-, entusiasmado con el tono lúdico de los cuentos, le pidió permiso para publicarlos en London Magazine, pero lo rechazó con el argumento de que "solo era un chiste privado y no muy bueno".

Díaz describe la relación entre Woolf y Dickinson como una relación de amor sin sexo. "Era una relación de gran intimidad física, en cuanto a besos y abrazos y dormir juntas, pero no sexual, Virginia tuvo muchos problemas en ese campo".

El periodo de mayor intensidad de esa amistad fue entre 1902 y 1907. Woolf se mudó de la casa paterna a Bloomsbury, pero mantuvieron la correspondencia. "Probablemente era correspondida, pero no lo sabemos porque las cartas de ella se destruyeron, Virginia las destruyó, pero Quentin Bell, el sobrino y autor de la primera biografía, lo da por sentado, era una relación casta pero íntima".