“Las fuerzas estadounidenses han dirigido a 38 barcos a dar la vuelta o regresar al puerto”, indicó este lunes en X el Comando Central, en referencia al bloqueo impuesto por Washington desde el pasado el 13 de abril, que impide a las embarcaciones entrar o salir de aguas iraníes.
Con esta medida, la Casa Blanca pretende aumentar la presión sobre Irán, al acortar sus vías de financiación ya que, según el departamento del Tesoro estadounidense, el bloqueo sobre los puertos iraníes estaría perjudicando al 90 % del comercio marítimo de la República Islámica.
Trump ordenó el bloqueo total de las costas persas tras una primera ronda de negociaciones que terminó sin resultados en Islamabad y después de que Teherán interrumpiera el paso por el estrecho de Ormuz, vía estratégica por la que, en tiempos de paz, circula el 20 % del crudo mundial.
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Islamabad acogió la primera ronda de negociaciones entre Washington y Teherán el 11 de abril, en las primeras conversaciones directas de alto nivel entre ambos países en 47 años, con Pakistán actuando como mediador. Las delegaciones conversaron durante más de 20 horas, sin alcanzar un acuerdo.
Se esperaba que la segunda ronda volviese a celebrarse en Islamabad durante el pasado fin de semana, cuando el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, visitó la capital, y después de que este asegurase en X que había presentado a los mediadores paquistaníes un “marco viable” para poner fin de forma definitiva a la guerra.
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Trump, por su parte, aseguró el domingo que no tiene prisa por alcanzar un nuevo acuerdo con Irán, subrayando que la estrategia de presión máxima de su Administración está asfixiando la economía de Teherán y ha “diezmado” su capacidad operativa.
