El pronunciamiento fue difundido por el propio Petro en su cuenta de X, donde afirmó que el comunicado de la jefatura de seguridad "muestra la inmensa calumnia" del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, y de "la prensa colombiana tradicional".
Medios ecuatorianos señalaron el pasado domingo que entre el 24 y el 26 de mayo de 2025 Petro permaneció en una vivienda en Manta, donde supuestamente recibió algunas visitas mientras se realizaban los operativos para localizar al narcotraficante ecuatoriano José Adolfo Macías, alias Fito.
Guatibonza sostiene que la seguridad de Petro en Manta estuvo a cargo del esquema de la Presidencia de Colombia y el dispuesto por el Gobierno de Ecuador, al tratarse de un jefe de Estado invitado a la segunda posesión de Noboa.
Asimismo, señala que la "modesta cabaña" donde pernoctó Petro en Manta estuvo "fuertemente custodiada" por personal de seguridad ecuatoriano, que controló los ingresos y salidas durante toda su estancia.
Guatibonza agrega que durante esos días el presidente solo recibió la visita de "una persona de su confianza", que lo asistía para escribir un libro, mientras que los demás ingresos correspondieron a su esquema de seguridad, que en varias ocasiones entraron alimentos.
Sobre las versiones de medios ecuatorianos, el mandatario colombiano afirmó anoche que "se basan en mentiras y conjeturas" y aseguró que tiene pruebas de que a la vivienda "no entró nadie más" distinto a una persona que lo ayudó con su libro y a su equipo de seguridad.
La polémica tomó fuerza a mediados de este mes por unas declaraciones de Noboa a la revista colombiana Semana, donde afirmó que en Manta Petro se reunió con miembros del movimiento Revolución Ciudadana, liderado por el expresidente Rafael Correa, y que algunos de ellos tendrían nexos con Fito, aunque aclaró que no podía confirmar un encuentro directo con ese cabecilla.
Petro rechazó esas afirmaciones y anunció que demandará penalmente a Noboa por calumnia.
El caso ha reavivado las tensiones entre ambos mandatarios en un momento de crisis en la relación bilateral que comenzó con la imposición de aranceles a productos colombianos por parte Noboa, bajo el argumento de que Colombia no hace lo suficiente para combatir el narcotráfico y otros delitos en la frontera común.
La disputa se agravó luego de que Petro calificara como "preso político" al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas y acusara a la Administración de Ecuador "de dejarlo morir de hambre", lo que fue rechazado por Quito.
