En su última conferencia de prensa como jefe de la Fed, Jerome Powell indicó además que se siente alentado por la decisión del Departamento de Justicia de poner fin a una investigación sobre él y sobre el banco central, y añadió que está siguiendo de cerca los próximos pasos de este proceso.
Reiteró que no dejará la Reserva Federal hasta que la investigación esté “total y verdaderamente concluida”, y señaló que está esperando a que eso ocurra.
Powell es blanco frecuento de las críticas del presidente Donald Trump que pide la reducción de las tasas de referencia. El mandatario nominó a Kevin Warsh como sucesor de Powell, aunque aún no fue confirmado por el Congreso estadounidense.
Sin cambios en las tasas
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo este miércoles sin cambios sus tasas de interés, en una reunión que probablemente haya sido la última de política monetaria encabezada por Jerome Powell como presidente del banco central.
Lea más: Departamento de Justicia archiva investigación al presidente de la Fed
La reunión del Comité de Política Monetaria de la Fed (FOMC) tuvo en cuenta los trastornos en la economía provocados por la guerra en Oriente Medio.
“La inflación sigue siendo elevada, en parte por el reciente aumento de los precios mundiales de la energía”, señaló el banco central.
La Fed mantuvo las tasas en un rango de entre 3,50% y 3,75%. Pero cuatro de los 12 funcionarios con derecho a voto se opusieron a la decisión, incluido Stephen Miran, quien abogaba por un recorte de un cuarto de punto. Otros tres -Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan- respaldaron la pausa, pero no la declaración de la Fed que señala una inclinación hacia tasas de interés más bajas.
Esta fue la mayor cantidad de votos disidentes desde 1992, y la divergencia entre los funcionarios será observada de cerca.
Lea más: Trump redobla sus críticas e insiste con “bajar sustancialmente” las tasas de la Reserva Federal
La Fed ha seguido una senda de recortes de tasas desde finales del año pasado. Pero con el aumento de los costos de la energía y los trastornos en las cadenas de suministro provocados por la guerra, los analistas están atentos a si la inflación podría llevar a los responsables de la política monetaria a considerar, en cambio, la necesidad de un aumento de tasas.
