Ambos países decidieron "mantener un suministro estable, seguro y fiable" de diésel y otros combustibles como el gas natural licuado (GNL)" tras la reunión hoy en Seúl de la ministra australiana de Exteriores, Penny Wong, con su homólogo surcoreano, Cho Hyun, y con el titular de Comercio, Industria y Energía, Kim Jong-kwan.
Asimismo, abogaron por mejorar la notificación y consulta mutua en caso de posibles interrupciones del suministro, en el marco de la "profunda preocupación" por las repercusiones de la situación en Oriente Medio en sectores clave de materias primas, según un comunicado conjunto.
Corea del Sur y Australia reafirmaron que una cooperación económica y energética "estable y fiable, basada en un compromiso compartido con los mercados abiertos y el comercio basado en normas, constituye un elemento clave" para su seguridad económica y prosperidad.
En este sentido, reconocieron que "mantienen desde hace tiempo una relación de complementariedad mutua en materia energética", puesto que Canberra es el principal proveedor de GNL de Seúl, así como un importante suministrador de minerales críticos, mientras que este último les provee productos petrolíferos refinados y diésel.
En su opinión, "se trata de una oportunidad para reafirmar el compromiso con la cooperación estratégica en el sector energético", en medio de la "reciente incertidumbre y volatilidad en el mercado internacional", todo ello con el objetivo de "mejorar la resiliencia de la cadena de suministro y consolidar las bases para una oferta y demanda estables".
Corea del Sur es especialmente vulnerable al conflicto en Irán, dado que importa el 70 % de su crudo de Oriente Medio, y más del 95 % de estos volúmenes pasan por Ormuz. Asimismo, consigue un 20 % de su gas natural licuado de la región.
