Si bien Perú continuaría beneficiándose de "precios aún favorables de las materias primas" en el horizonte de proyección, el informe también señaló un entorno internacional "incierto" debido a las tensiones geopolíticas, la persistencia de riesgos climáticos y condiciones financieras globales aún restrictivas que podrían "moderar el crecimiento económico".
Respecto a la caída del déficit fiscal, el informe estimó que descenderá del 2,2 % del PIB en 2025 a 1,8 % en 2026, y luego convergerá a 1,0 % del PIB en 2028.
De la misma forma, el Ministerio de Economía proyectó que la deuda pública bajará a 29,4 % del PIB al cierre de 2029, que la ubicará como una de las más bajas de las economías emergentes.
El documento subrayó que "preservar el espacio fiscal será clave para sostener la inversión pública, financiar servicios esenciales y mantener capacidad de respuesta frente a choques externos o climáticos".
Por ese motivo, remarcó que "no existe margen para debilitar la capacidad fiscal del Estado mediante medidas que erosionen ingresos permanentes".
Este informe se conoció cinco semanas antes de la segunda vuelta presidencial en Perú, donde los ciudadanos elegirán a su próximo gobernante, para el periodo 2026-2031, entre la candidata derechista Keiko Fujimori y el postulante izquierdista Roberto Sánchez, según el cómputo de votos al 97 % del total.
El ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña, afirmó que la sostenibilidad fiscal no es un objetivo aislado, sino la base que permite sostener el crecimiento, financiar servicios públicos y proteger al país frente a choques externos.
El informe de actualización explicó que un factor clave que está impulsando la demanda interna es la inversión privada, que crecería al ritmo de 5,5 % para acumular tres años consecutivos de expansión.
Aquel incremento estaría sostenido por mayores inversiones mineras, que pueden superar 6.800 millones de dólares, así como por nuevos proyectos en infraestructura, vivienda, telecomunicaciones, hidrocarburos y energías renovables.
Al identificar los riesgos para la economía peruana, el Ministerio señaló una mayor prolongación del conflicto en Medio Oriente y una mayor intensificación del fenómeno climático de El Niño, que según los pronósticos a la fecha será de moderado a leve en los próximos meses.
