Según altos funcionarios de la Administración de Donald Trump citados por el canal NewsNation, las hostilidades que iniciaron el 28 de febrero “han terminado” con el alto al fuego acordado el 7 de abril y ampliado la semana pasada.
La Administración argumenta que el plazo de 60 días para no incurrir en ilegalidad para mantener desplegadas las fuerzas armadas en el extranjero no tiene validez debido a que hace más de 3 semanas no hay intercambios de fuego entre las fuerzas armadas de Estados Unidos e Irán.
El argumento de la Casa Blanca se produce en el marco de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, que obliga al presidente a notificar al Congreso el uso de la fuerza y limita a 60 días el despliegue militar sin autorización legislativa, con una posible prórroga adicional para la retirada de tropas.
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El conflicto entre Estados Unidos e Irán, iniciado a finales de febrero, se encuentra actualmente en una fase de tregua tras el alto el fuego alcanzado en abril, aunque persiste la tensión en la región y las negociaciones para encontrar un acuerdo definitivo se encuentran paralizadas.
“En este momento nos encontramos en un alto el fuego, lo cual, a nuestro entender, significa que el plazo de 60 días se pausa, o se detiene, durante un alto el fuego”, aseguró el secretario de Guerra, Pete Hegseth, esta mañana ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
