Sirski explicó en un comunicado publicado en su cuenta de Facebook que la adopción de esta decisión que muchos militares vienen reclamando desde el comienzo de la guerra es ahora posible por la presencia masiva de drones en el frente.
“Los comandantes deben garantizar condiciones para que los militares estén en sus posiciones hasta dos meses con el consiguiente relevo, que deberá llevarse a cabo en un plazo máximo de un mes”, explicó Sirski.
El jefe del Ejército ucraniano agregó que las rotaciones deben “planearse a tiempo teniendo en cuenta las circunstancias, el carácter de las acciones militares y las fuerzas y los medios existentes” en las distintas posiciones.
Sirski explicó que estos cambios se introducen en el contexto “del dominio de drones en el campo de batalla, que ha cambiado la lógica misma” de la guerra y el concepto del frente y la retaguardia.
Soldados ucranianos llevan años exigiendo rotaciones obligatorias en su despliegue en el frente. La ausencia de plazos marcados para este tipo de misión son una de las explicaciones más invocadas para la resistencia de los civiles ucranianos a entrar en el Ejército.
Las unidades que llevan a cabo labores de combate son las menos populares entre los ucranianos y se nutren mayoritariamente de conscriptos reclutados forzosamente.
